sábado, 27 de febrero de 2010

Lima Limón


Lima es un caos. Bocinas, personas que manejan como si estuvieran en los autitos chocadores. La ciudad es enorme, tiene muchos distritos o barrios. Nosotros estuvimos cerca del centro histórico. Acá en Perú el centro siempre es histórico, todo es histórico, los autos son históricos! Las casas! Lo único que no es histórico son los peruanos. Un dato a tener en cuenta, a todas las plazas principales le llaman "Plaza de Armas". Así que si un día van a Perú, llegan a la terminal y un desesperado empleado de Hotel les dice "Estamos a dos cuadras de la Plaza de Armas", eso quiere decir que el hospedaje está bien ubicado. También se van a cruzar con los desesperados taxistas, que un poco más te ponen un chumbo en la cabeza y te hacen subir al taxi. Ah, y otra cosa interesante, acá siete cuadras no se caminan, es mucha distancia así que desconfien de quién les dice que X lugar queda muy lejos para hacerlo a pie.
Volviendo a Lima, cuando llegué me hizo acordar a mi abuela Maruja que siempre dice que las capitales son todas iguales, salvo excepciones. Esta no es ninguna excepción. Hay cosas lindas para ver de todos modos. Lo más interesante fue la Iglesia de Francisco que tiene un museo de Catacumbas. Y también esta el Circuito de Aguas Mágicas, el más grande de América Latina y el segundo del mundo. Son fuentecitas con luces muy lindas. En las próximas entradas les doy mas detalle y subo fotitos!

viernes, 19 de febrero de 2010

Nos quedamos con las ganas



















De Puerto Maldonado tomamos otro Micro a Cuzco. Quiero contarles que el viaje duró 12 horas porque íbamos a 40 ya que era todo camino de tierra, precipicio y muchas curvas. Subíamos y subíamos. Encima el micro no tenía baño!! A mitad de camino el señor conductor paró el micro y dijo "el que quiere misionar puede hacerlo ahora", supuse que eso quería decir el que quiere ir y hacer pipi puede bajarse y acomodarse entre algunas rocas. Me la aguanté.
Llegamos a Cuzco por la madruga, tipo cinco de la mañana y enseguida un señor que estaba en la terminal nos ofreció un hospedaje. La realidad es que el lugar era bastante feo. Había agua caliente (ah, en Puerto Maldonado te bañabas con agua fría) pero no había calefacción y quiero comentarles que en Cuzco hace frío.
Gente, el Machu Picchu estaba cerrado, así que nos agarró tal bronca que sacamos pasaje para el día siguiente partir a Lima. Recorrimos en dos días una ciudad que es enorme y muy bella, pero sabemos que volveremos para visitarla minuciosamente porque el Machu Picchu no nos lo vamos a perder, por ahora sólo nos quedamos con las ganas.
Ah, en Cuzco era carnaval y todo el mundo se tiraba baldes de agua, bombitas y espuma en la calle. A mi me tiraron un balde y una bombita, fabuloso! (hay que aclarar que estoy siendo irónica, casi mato a dos peruanos).

miércoles, 17 de febrero de 2010

Causa!


Nuestro primer contacto con la comida peruana fue en Puerto Maldonado. Salimos por la mañana a recorrer el pueblo y a desayunar. Nos sentamos en un bar y, obviamente, pedimos la carta. Yo, cobarde, no me quise aventurar y pedí un sandwich de pollo, jamón y queso (clásico y aburrido), pero gracias a dios Gonzalo pidió una Causa y un jugo de Carambola. Digo gracias a dios porque sino no me hubiese atrevido a probar tal manjar. La Causa tiene capaz de papa con relleno de tomate, jamón, queso y pollo con mayonesa y algo más que no sabemos. Es fría y, a pesar de tener tomate, es muy rica. La carambola es una fruta estrellada (los que fueron a Brasil por ahí la vieron, es verde y con forma de estrella alargada), el sabor es parecido al de la manzana pero más rico. Les dejo una foto de la Causa para que la conozcan.
Al mediodía fuimos a almorzar. En perú se usa mucho el Menú del día, es muy barato. Cuesta entre cinco y diez soles (tres dólares más o menos) y te sirven entrada, sopa, plato principal y refresco (agua de manzana, cebada, etc). Algunos sirven también postre. Ese día gonza pidió un menú, que era una sopa con pollo y verduras y el plato principal era Ají de Gallina (pollo con una salsa de ají, que tenía como gusto a maní, acompañado de arroz y papas fritas). Yo pedí lomo salteado con verduras, acompañado de arroz, papas fritas y plátano frito. Una bomba! Pero una bomba riquísima!

Inca Kola


Otro punto a tener en cuenta: No hay una bebida (gaseosa) originaria de nuestro país. Creo que Coca una vez intentó hacer una bebida de mate que no tuvo éxito. En cambio, ya visitamos dos países que tienen sus respectivas bebidas, en Brasil: la Guaraná y en Perú: la Inca Kola (que la produce Cola Cola obviamente). Yo digo que tiene sabor a un Flyn Paff (no me acuerdo como se escribe) de tuti fruti y Gonzalo dice que al de manzana. En fin, es así de dulce y supera en sabor a jarabe a la Guaraná. 

Moto Taxiii



Nos habíamos quedado en el cruce de balsa. En resumidas cuentas, llegamos a la ciudad, fuimos con Luis hasta un hospedaje y pedimos una habitación que la pagaríamos al día siguiente. En Puerto Maldonado nos sorprendimos de muchas cosas. Primero, no había autos, sólo motos y taxi-motos (a la derecha pueden apreciar la foto). Y lo más curioso es que no sólo estos autitos moto se podían utilizar de taxi sino que las motos comunes también!! Paras la moto, te subís e indicas el destino. Rarísimo. 

Odisea en la balsa 2010

Durante el viaje a Puerto Maldonado nos hicimos amigos de Luis, un peruano muy simpático que nos ayudó en la aduana. Ya por la noche el micro se detuvo, habíamos llegado a destino pero... donde estaba la terminal? Mientras bajábamos nuestro amigo nos dice "ahora hay que cruzar el río", pensábamos que era broma pero estábamos equivocados. Resulta que nuestro amigo tenía razón y nosotros no teníamos plata para pagar por el cruce. Fueron unos minutos de desesperación hasta que Luis nos ofreció pagarnos la balsa, era un sol por cada uno (no llega a ser ni 30 centavos de dólar). Una vez más Luis nos salvó la vida, no nos vamos a olvidar nunca de Luisito.
Para los que no saben, con Gonzalito cometimos el tremendo error de llevar unas valijas enormes y pesadas. Imaginen que el río se cruzaba en unas balsas largas y angostas que se movían mucho. Encima había que bajar una escalera hasta la balsita y subir haciendo equilibrio. Yo que tengo menos turismo aventura que mi abuela casi me infarto. Bajábamos la valija por la escalerita entre los dos (la otra valija la bajó nuestro amigo Luis, otra vez ahí presente ayudándonos). Ni hablar que la escalera era de escalones pequeños y, obviamente, me caí en el trayecto, me senté de cola nomás. Llegamos hasta la balsa y cuando puse un pie en la punta de la misma para subir, se empezó a balancear mucho. Subí rápido y me senté. Mi corazoncito latía muy fuerte pero todo el trayecto hasta el otro lado fue muy lindo. El aire fresco, la gente sentada una al lado de la otra en la balsa, esperando llegar a la ciudad.. bueno.. al pueblito. Fue hermoso. 

lunes, 15 de febrero de 2010

Camino a Peru (detenidos en la frontera)


De Rio Branco tomamos un micro hasta Puerto Maldonado (Peru), ese mismo día, después de esas 60 hs. Pero eso no es nada.

Cuando llegamos a la frontera Brasil – Peru, nos firmaron la salida de Brasil sin problemas, los inconvenientes surgieron cuando llegamos a la frontera para entrar a Peru. El señor sella pasaportes no nos quería dejar entrar, así es. Él nos explicaba que teniamos que tener un sello de Brasil (que no teniamos ya que a Brasil los argentos entramos y salimos sin pasaporte), así que nos dijo, “yo los espero, vayan a la frontera Brasilera y que se los sellen”. Casi lo mato. Que desesperación nos agarró!! Por suerte, los peruanos con los que viajábamos en el micro nos ayudaron un montón. Esta gente es muy amable. Con los siete reales que teníamos (que eran diez soles) un remisero nos alcanzó a la frontera (a tres kilometros de donde estábamos) para que sellemos nuestros pasaportes. Ni hablar que cuando llegamos, los brasileros no nos querían firmar ni sellar nada porque decían que no hacia falta. Yo a esa altura ya queria agarrar de los pelos a la brasilera que me hablaba detrás del mostrador. Finalmente, nos sellaron, de favor, el pasaporte. Creo que les dimos lastima. Volvimos a la frontera peruana, con mala cara el señor sellador nos selló el pasaporte y nos subimos al micro, después de retrasar a nuestros compañeros viajantes como 40 minutos. Y nosotros, sentados en el micro estábamos felices porque teníamos más sellitos en el pasaporte...  

La foto que ven arriba es la maravillosa aduana peruana, adentro estaba sentado el señor sella pasaporte.

Micros Rotas


Rotas, yo creo que es un mensaje subliminal, no quiero ser grosera pero rotas las nalgas te quedan después de viajar 60 hs desde São Paulo hasta Rio Branco. Ni hablar que el micro era un simil 60, línea semirapido, con asientos semi-cama. El trayecto tenía por lo menos unas 25 paradas, la gente subía y bajaba, pocos éramos los que hicimos el viaje completo. Con Gonzalo teníamos asientos separados, a mi me tocó primero un joven y luego una muchacha, todos eran brasileros obviamente. Gonzalo tuvo un muy particular compañero de viaje que subió con un paquete de cuatro rollos de papel higiénico. Eso también les puede dar una idea de lo que era el baño y del aire que se respiraba. Tal vez a eso se refería el servicio de AR Ecológico que ofrecía la compañía. 

Más allá de esta breve descripción del viaje, tragicomica, no fue tan terrible después de todo. Cuando llegamos a Porto Velho, faltando 500 kilometros para llegar a Rio Branco, nos cambiaron de Micro, a uno de primer nivel. Quedábamos solo ocho personas para ese trayecto. La ruta, madre mía, yo mucho no quería mirar porque me espanto, sobretodo porque las peores partes la hicimos de noche, con rutas sin luz, muchas curvas y camino de tierra, el micro era un samba. Casi llegando a Rio Branco tuvimos que cruzar un Río, eso fue lo mejor de todo. No tenemos fotos porque fue de noche, y ni la cámara ni la filmadora pueden tomar esas imagines. Al principio no entendíamos nada, nos hicieron bajar del micro y esperar parados a un costado. Estaba lleno de camiones. Cuando miramos a nuestro alrededor nos dimos cuanta que había un Rio entre nosotros y lejos otra vez la tierra. Y en ese preciso instante se empezó a mover el piso: Estábamos siendo trasladados al otro lado del río. Creo que en ese momento fue que pensamos que tanto viaje había valido la pena.


Ayuda con el titulo

Hola gente, la primer entrada de este blog servirá para que me ayuden a crear un titulo. Muchos saben que titular no es mi fuerte. Así que espero sus comentarios e ideas al respecto!